Mostrando entradas con la etiqueta arte y literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte y literatura. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de noviembre de 2016

Panorama de la literatura contemporánea en Valencia y su vinculación con Latinoamérica

Escritores valencianos contemporáneos de la talla de Blasco Ibáñez, Miguel Hernández o Azorín, entre otros, tuvieron, en mayor o menor medida, algún tipo de vinculación con tierras latinoamericanas.


Foto by Hermann


En la historia del arte, ciencia y literatura en España, siempre ha existido un vínculo muy significativo con los países latinoamericanos. El caso del panorama literario valenciano no es una excepción, y dentro de él se han sucedido numerosos escritores que, debido a diferentes motivos, han mantenido una serie de lazos de unión importante con tierras americanas.



Las razones son variadas, en las que abundan los motivos de exilio político, confraternización con colegas del otro continente, trabajos literarios o académicos, premios o distinciones, y también casos, en los que, sin presencia del escritor en este continente, sus obras han servido de inspiración y guía a ciertos artistas o intelectuales de tierras americanas.

Desde el siglo XX a nuestros días, podríamos citar, dentro de la literatura valenciana, grandes eruditos de las letras como Juan Gil-Albert, Vicente Llorens, Antonio Porpetta, Azorín, Francisco Almela y Vives, Miguel Hernández y Blasco Ibáñez, entre otros. Pero nombrar a la totalidad de ellos, y enumerar sus extensos trabajos y relaciones con aquellas tierras, sería una ardua y extensa labor que no nos daría para una sola publicación, por todo ello, a continuación se muestra un breve resumen de alguno de ellos.

Vicente Blasco Ibáñez: Valencia en sus letras


El primer escritor a destacar, en esta andadura por el panorama literario valenciano, es Vicente Blasco Ibáñez. Nacido en la ciudad de Valencia en el año 1867, muchas de sus obras narran las vivencias de su ciudad natal y provincia, tierra a la que amaba profundamente.

Entre sus obras más representativas figuran,  La Barraca (1898), Cañas y Barro (1902), Sangre y Arena (1908), Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1916) y La vuelta el mundo de un novelista (1925). Entre sus obras elaboradas tras su etapa en Argentina están, Los Argonautas (1914) y La tierra de todos (1922).
Vicente Blasco Ibáñez
Foto by Library Of Congress

Este republicano radical, corresponsal de guerra, periodista y político, fue principalmente un escritor prolífico y muy vinculado al Naturalismo literario. Autor de alta imaginación y poder descriptivo se convirtió en uno de los autores más notables del cambio de siglo.

Conocido internacionalmente por algunas de sus novelas y sobre todo por la adaptación de algunas de ellas a la gran pantalla de Hollywood, como es el caso de Los cuatro jinetes del Apocalipsis, tuvo una gran vinculación con Argentina.

Vicente Blasco Ibáñez y Argentina


Invitado por el gobierno de ese país, en el año 1909, viaja a Argentina, donde fue recibido de manera apoteósica en Buenos Aires. Allí el escritor ofrece una serie de conferencias sobre diferentes aspectos de la cultura occidental y es nombrado Académico Honorario de la Academia de Literatura de Buenos Aires. 

Después de este viaje, en el año 1910, publica la obra Argentina y sus grandezas. A raíz de la difusión del libro es invitado, de nuevo, esta vez por el presidente de la nación Argentina, para colonizar en Río Negro. Fruto de ello nacieron las colonias Cervantes y Nueva Valencia, con numerosas familias valencianas expertas en agricultura de regadío, de las que hoy quedan muchos descendientes en tierras argentinas.
VER EN AMAZON

El gran poeta Miguel Hernández


Este poeta y dramaturgo nacido en Orihuela en el año 1910, encuadrado en la generación del 36, para muchos es más cercano a la generación del 27.
Miguel Hernández
Foto by Raxom


Su vinculación con Latinoamérica es debido a las versiones que realizó el músico, cantautor y director de teatro chileno, Víctor Jara, de alguno de sus poemas. Actualmente, y después de su asesinato hace ya más de 40 años, por manos de la dictadura de Augusto Pinochet, aún se escuchan con el mismo fervor y se reeditan sus canciones con poemas de Miguel Hernández, tanto en España como en toda Latinoamérica. Como es el caso de la adaptación del poema Vientos del Pueblo que fue hecha por Víctor Jara y reeditada años más tarde por el cantautor español Víctor Manuel y Ana Belén.


Otros autores contemporáneos de Valencia relacionados con América

Vicente Llorens, nació en Valencia en el año 1906, y vivió a lo largo de su vida en distintos países, donde trabajó, estudió y recibió distinciones. Era licenciado en Filosofía y Letras y ejerció toda una vida dedicada a la literatura, a excepción de sus años de militar republicano en la Guerra Civil Española de 1936.

Se casó con una argentina, Lucía Chiarlo, pero no solamente este detalle fue lo que mantuvo al literato vinculado fuertemente con América.

Fue profesor y catedrático de literatura española en la Universidad de Santo Domingo, donde también dirigió el Teatro Universitario. Publicó en dos volúmenes su obra Antología de la literatura dominicana, en el año 1944. Fue profesor de la Universidad de Río Piedras de Puerto Rico, donde rechazó un puesto de director del Departamento de Estudios Hispánicos, por su inminente partida hacia Estados Unidos.

En México publicó Liberales y románticos (1954), obra en que describe el destierro como “un naufragio del que se salvan con el tiempo pocos restos, y no siempre los mejores”.

Años más tarde, su discípulo Claudio Guillem, en el discurso de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua, que dedicó casi exclusivamente al catedrático valenciano, reconoció públicamente su admiración y gratitud por el talante humano y la relevancia científica de su maestro “fue de esos españoles justos, cabales, y cuyo recuerdo justifica el orgullo y mantiene viva nuestra esperanza”.

Latinoamerica
Foto by Cbricton
Entre sus muchas ocupaciones, durante los años 1926 y 1933, fue crítico literario en diferentes medios. En concreto en el diario El Pueblo de Valencia, colabora desde Alemania, haciendo crítica literaria sobre jóvenes valores, en donde figuraba el insigne escritor argentino Jorge Luis Borges.

Finalmente toda su biblioteca y archivo, que fue cedida por su viuda a la Biblioteca de Valencia, llegó a esta ciudad en el año 1999.

Ya más entrado el siglo XX, en 1936, nace Antonio Porpetta, poeta y miembro de la Academia Norteamericana y Guatemalteca de la Lengua Española, así como de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, es un conocido literato nacido en tierras valencianas y con una clara vinculación con Latinoamérica.

Autor de varios libros de poemas y relatos, así como de textos de conferencias y críticas. Entre las distinciones que se le han concedido en Latinoamérica están:

  • Placa de Honor de la Asociación Puertorriqueña de Escritores, en Nueva York en el año 2000
  • Diploma de Honor de la Fundación Poetas de El Salvador en el año 2005

Asimismo, dentro de sus actividades por todo el mundo, entre las que se encuentran el dictado de conferencias, dirigir seminarios sobre poesía y encuentros con profesores y estudiantes de lengua y literatura española; muchas de ellas han tenido lugar en distintos lugares de Latinoamérica como en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y Puerto Rico, entre otros.


En general, en el panorama literario valenciano siempre ha existido una importante y estrecha relación con su homónima de Latinoamérica. Esa tendencia continua viva, afortunadamente, ya que el intercambio de conocimientos, costumbres y culturas, en cualquiera de sus tipos, siempre reporta beneficio tanto para el que ofrece como para el que recibe. Y en el caso que nos ocupa siempre ha resultado ser enriquecedor de manera recíproca.





domingo, 8 de diciembre de 2013

Libros infantiles para regalar en Navidad

Llega la época soñada para los niños, la Navidad. En ella reciben regalos, se reúnen con toda la familia y no tienen que ir al colegio. ¡Sublime! ¿Qué se puede pedir más?

Libros infantiles (Foto by oldiefan)

Los adultos deberíamos de prestar atención en qué es lo más adecuado para ellos. Muchos psicólogos infantiles alegan que el dar todo lo que se pide no siempre es positivo para el menor.
Antes de comprar impulsivamente se debería razonar qué cantidad es la idónea y cuál es el mejor regalo para el niño en cuestión según su edad, carácter y, por supuesto, también gustos, pero esto último no debería prevalecer sobre el resto, ya que puede desear un juguete por el solo hecho de verlo anunciado, porque lo tenga un vecino, un amigo o un compañero del colegio y, en muchos casos, sin saber si realmente le gusta, además de la posibilidad de que sea contraproducente para él.
Sin lugar a dudas, optar por comprar libros infantiles, bien sean educativos o de entretenimiento, siempre es una buena elección y menos arriesgada. La lectura es una costumbre muy sana que deberíamos motivar desde la más temprana edad.
Recopilemos alguno de los más interesantes que puedes optar para regalar a los niños de la familia esta Navidad y Reyes.

Libros para los niños más pequeños. De 0 a 4 años

Luna parc en pijamarama
Libro para niños de 3 a 4 años.
Autores Michaël Leblond y Fréderique Bertrand.
Editorial Kalandraka.
Una fabulosa aventura que transcurre mientras todos duermen en un parque de atracciones muy especial, donde todo está en movimiento: los coches de choque, las casetas de tiro al blanco, la montaña rusa…
VER EN AMAZON

Cuentos con beso para las buenas noches
Autora Vanesa Pérez Sauquillo.
Editorial Alfaguara.
Un precioso libro de cuentos cortos para leer a los niños todas las noches. ¿Por qué las ovejas no duermen? Este libro responde a estas y otras muchas preguntas.

Libros para niños de 5 a 8 años

Construye el cuerpo humano
De VV.AA.
Editorial Larousse.
Reyes Magos y niños (Imagen © Fernando Estel)
Guía interactiva del cuerpo humano, para construir una maqueta del esqueleto, ir situando los órganos del cuerpo y aprender datos fascinantes sobre cómo funciona todo el cuerpo.

Los mejores cuentos de Gloria Fuertes

Autora Gloria Fuertes.
Editorial Susaeta.
Un libro lleno de ilustraciones simpáticas e imaginativas con los mejores cuentos de Gloria Fuertes. Un modo de que los niños pasen ratos entretenidos leyendo.
¿A qué sabe la luna?
Autor: Michael Grejniec.
Editorial: Kaladraca.
Historia fantástica sobre el sabor de la luna. Hacía muchos años que los animales deseaban averiguar a qué sabia la luna. ¿Sería dulce o salada? Tan solo querían probar un pedacito. Por las noches, miraban ansiosos hacia el cielo. Se estiraban e intentaban cogerla, alargando el cuello, las piernas y los brazos.

Libros para niños de 9 a 12 años

Prohibido leer a Lewis Carroll
Autores: Diego Arboleda y Raúl Sagospe.
Editorial: Anaya
Este libro narra la historia de Eugéne Chignon, una joven institutriz francesa que en 1932 viaja hasta Nueva York para cuidar de una niña, Alice, cuya desatada pasión por el mundo creado por Lewis Carroll provocó que sus padres le prohibieran leer sus libros.
Astérix y los pictos
Autores: Rene Goscinny y Jean Yves Ferri.
Editorial: Bruño
Un nuevo álbum de la colección clásica de Astérix con los personajes de siempre y muchos nuevos. En esta ocasión, Astérix y Obélix viajan a Caledonia, la Escocia romana.
Asterix y Obelix (Imagen © Marc Dupuy)

Octavo viaje al mundo de la fantasía
Autor: Geronimo Stilton.
Editorial: Destino
Una nueva amenaza se cierne sobre el Reino de la Fantasía: las manecillas del Marcatiempo Cronofantástico, el reloj mágico del País del Tiempo, han empezado a girar cada vez más deprisa. ¡Para Geronimo empieza así una auténtica carrera contra el tiempo para salvar a Floridiana y todo el Reino de la Fantasía!
Existen en el mercado muchísimos libros infantiles más para poder regalar a los niños estas fiestas. Aquí solo dejo una pequeña muestra.
Presta atención al libro que vas a regalas según la edad y las características del niño. En cualquier caso, siempre es bueno dejarse asesorar por los empleados de la librería. 


sábado, 31 de agosto de 2013

El idioma español o castellano según lugares

Aquí iremos viendo algunas de las diferencias más evidentes en el uso del español. Comenzaremos por el tiempo verbal pretérito perfecto simple y compuesto. En mi caso particular, como española de la zona Este del país, es la diferencia que más me llama la atención, quizás por ello lo he elegido como el primer tema a desarrollar dentro de los varios que tengo previsto escribir en este blog.

Antes de comenzar advertiré que, pese a mi asombro, es mucho más numeroso el uso del tiempo verbal que yo no utilizo.



RAE


Usos del pretérito simple y compuesto en español
El español o castellano es un idioma que lo hablan más de 360 millones de personas en el mundo. Es una lengua muy rica en palabras y de una gramática extensa, quizás sea por ello que, pese a hablar el mismo idioma, el uso de algunas palabras, tiempos verbales y expresiones, a veces son muy distintas según los lugares.

Lengua española: pretérito perfecto simple o indefinido

Según la RAE es un tiempo verbal que denota una acción o un estado de cosas anteriores al momento en que se habla, sin vinculación con el presente. En el caso del compuesto expone la misma definición, pero agrega que sí existe vinculación con el presente.
Es el tiempo usado por la mayoría de latinoamericanos y en algunas zonas de España.

Lengua española: pretérito perfecto compuesto o pretérito compuesto

Como hemos visto (lo relato en pretérito perfecto compuesto como es mi costumbre, ya que lo acabo de describir en el párrafo anterior, por tanto, sí tiene relación con el presente, a mi modo de ver), al igual que el simple, es un tiempo verbal que denota una acción o un estado de cosas anteriores al momento en que se habla, pero con vinculación con el presente.
Este tiempo es utilizado en España, a excepción de Asturias, León, Galicia y las Islas Canarias que utilizan, igual que en Latinoamérica, el tiempo simple. Tengo que precisar que, pese a que en el continente americano utilicen el simple, también existen algunas personas, muy pocas, que utilizan el compuesto.
Como norma general se emplea en acciones inmediatamente anteriores al momento del uso del verbo. Es decir, si vienes del cine no dices “fui al cine”, sino “he ido al cine”. Si lo cuentas al día siguiente, ya dices “fui ayer al cine”.

 
Tiempos verbales en español (The Mexican)


Qué es más correcto el pretérito perfecto simple o compuesto

Parece obvio, según la RAE y otros académicos, que los hechos acaecidos en el momento inmediato anterior a cuando se usa el verbo y siempre que quieras dar una proximidad al hecho ocurrido y con vinculación con el presente, se utilice la forma compuesta. Ahora bien, la norma puede alterarse según explica Leonardo Gómez Torrego en su libro Hablar y escribir correctamente:

Así, cuando “acabamos de hacer algo” podemos usar el pretérito perfecto simple con la intención de mostrar rechazo y, por tanto, el deseo de alejar de nosotros la acción:
-Bueno, por fin terminé
-¡Bien!: ya acabó ese rollo de película
Con la expresión hace + complemento temporal [+que], se usa el pretérito perfecto compuesto cuando se quiere indicar que todavía existen vínculos anímicos de la acción pasada, incluso lejana, con el hablante:

-Hace tres años que ha muerto mi padre
Si no se focaliza ese vinculo, lo normal es, cuando la acción es lejana, usar el pretérito perfecto simple:
-Hace tres años que murió mi padre…

En cualquier caso, supongo que las personas acostumbradas por su país a utilizar uno de los tiempos le parecerá o “sonará” mejor siempre el que suele utilizar y no el otro. De todos modos no parece que debamos preocuparnos, ya que como hemos visto radica mucho el enfoque subjetivo del hablante para utilizar uno u otro tiempo verbal. Eso no es óbice para que las personas acostumbradas a utilizar el compuesto, como es mi caso, nos siga sorprendiendo que un hecho acaecido segundos antes se relate con el tiempo simple. Ignoro si será recíproco, pero imagino que es lo más probable.

En próximos artículos: la segunda persona del plural, el posesivo “vuestro” y el pronombre “os”.
Si quieres aportar algún dato, nota aclaratoria o, simplemente, una opinión puedes hacerlo en comentarios, te estaría muy agradecida, ya que la colaboración de mis lectores es esencial.


viernes, 19 de julio de 2013

Tiempo de lectura

Resumen y extractos de mi libro
OBJETIVO PLANETA



Soclega

Sinopsis

Carlota, una inteligente científica captada por instituciones gubernamentales internacionales para formar parte del “Proyecto”, el cual es creado para paliar las dificultades que envuelven al planeta Tierra en el siglo XXII, lucha por continuar con su ardua tarea, mientras su mente intenta hacerle flaquear por sus constantes preguntas sin respuesta.
         En su pedregoso camino conoce la buena amistad, el amor y también la angustia y el miedo.
         La realidad vil y cruenta a la que se enfrenta la hace recapacitar y esforzarse en seguir en su difícil labor de reconstruir un planeta totalmente deteriorado y repleto de vidas destrozadas y asoladas por la falta de medios básicos para sobrevivir. A la vez, su tenaz visión de lo que sería su vida en el exterior la hace emprender planes conflictivos y peligrosos.
         Todo ello en un contexto catastrófico y casi apocalíptico, en el que, a pesar de todo, emergen, como en toda la historia de la humanidad a través de los siglos, los valores y sentimientos intrínsecos al ser humano.


Si quieres comprarlo, haz click en tu tienda favorita:




Extractos
...
Residíamos allí desde el nacimiento, momento en que analizaban nuestros genes y averiguaban nuestro intelecto y salud futura. Nuestros padres no tenían otra opción que cedernos a la ciencia, porque era la Organización Mundial de la Salud, junto a las organizaciones internacionales más importantes integrantes del Plan Urgente de Salvación del Planeta, las que de manera legal captaban a los bebés “prodigio”, para trasladarlos a los centros, donde eran vigilados y educados para bien de la humanidad.

Todo este embrollo se debía a un proyecto denominado Planet Objetive, en el que estaban involucrados, prácticamente, todos los estados del mundo. Por una vez en la vida; sin importar religiones, ideas, razas, ni resentimientos históricos; se habían unido para este compromiso sin parangón, en el que su principal tarea era el Plan Urgente de Salvación del Planeta y para el que trabajaban tanto, todos los CEDI, como otros centros científicos repartidos por todo el mundo. Existían otros planes más concretos dentro del proyecto, como el Plan Urgente Contra la Deshidratación y Enfermedades Respiratorias, y el Plan Para la Prevención Precoz de Malformaciones Fetales, entre algunos otros. Todos ellos relacionados con los problemas surgidos por las circunstancias del planeta. Situaciones, por tanto, totalmente nuevas en la historia de la humanidad.

            La educación comenzaba al cumplir los tres años, hasta esa edad éramos atendidos por profesionales expertos de noche y de día. Se nos seleccionaba lo mejor del deteriorado planeta, y éramos los que teníamos más alta dosis de agua. En la escuela nos iban clasificando según nuestras aptitudes, todos disponíamos de un alto coeficiente intelectual, no obstante, había algunas diferencias, y para no obstaculizar a los más adelantados no seguían un orden de cursos como en el exterior.
Javier Pais
...
Pasamos por un colegio a la hora de salida de los niños, el autobús se detuvo unos instantes para que apreciáramos la situación. Los niños con mascarillas de oxigeno y fuertemente protegidos del sol salían acompañados por personas que por su aspecto parecían sus abuelos, pero que en la mayoría de los casos, eran sus progenitores e incluso hermanos. El aspecto de las personas era impactante y horrible. Seres arrugados, cubiertos de llagas, todos con grandes gafas oscuras y gorros, debido a la prácticamente ausencia de capa de ozono de la atmósfera. Algunos de ellos, los más afortunados, con mascarillas o cilindros portátiles de oxigeno.

Observé algunos padres que nada más recibir a su hijo, les daban a beber de un pequeño recipiente. Otros, en cambio, miraban de reojo a los afortunados y con semblante triste se llevaban a sus hijos, rápidamente, antes de que se percibieran de ello. En total, del colegio saldrían poco más de veinte niños, muy poco en comparación con las imágenes de esas películas que veíamos en el centro, en las que de los colegios y escuelas, salían un aluvión de niños corriendo gozosos a encontrarse con sus padres. Niños sin mascarillas ni gorros y con un aspecto saludable y feliz. No era necesario llevarles agua al colegio, porque en él ya bebían lo suficiente; ni taparles la boca con una mascarilla porque el oxigeno todavía era respirable; ni con ningún gorro; ni ponerles ningún protector en el cuerpo, porque el sol todavía tenía capa de ozono para poder filtrar sus rayos ultravioletas. Hoy en día aquello era impensable, en las escuelas no podían darles de beber porque simplemente no había. El agua y el oxigeno se habían convertido en tesoros muy valiosos. Hasta el punto de que mucha gente moría por deshidratación o enfermedades respiratorias en edades tempranas.

Poder ver todo aquello en directo era un revulsivo para todos nosotros, que potenció las ansias por llegar pronto a nuestros laboratorios, ponernos a trabajar duro y no cesar hasta conseguir terminar con todo ese sufrimiento.


Detlef Schobert


...

Era curiosa su semejanza, sus cuerpos eran como esculpidos en piedra, sus uniformes, pegados al cuerpo casi como una segunda piel, marcaban unos bíceps, pectorales y glúteos perfectamente definidos. Con una altura de unos ciento noventa centímetros, y unos rostros de aspecto sano y feliz, lucían espectacularmente entre ese escenario sobrio y frío. Incluso nosotros, y pese a nuestra disciplinada, severa y cuidada educación, parecíamos enclenques en comparación. Hablaban en perfecto castellano, pues, pese a su procedencia norteamericana, desde su nacimiento habían sido destinados en este país, y a partir de los tres años, residentes.

Cuando atravesamos la puerta que daba acceso a la sala principal del centro SOS, ellos quedaron atrás en posición firme y con el semblante impasible. Por otras puertas que daban acceso al mismo lugar, salieron el resto de compañeros que viajaban en los otros autobuses. Allí, en el inmenso hall, nos encontramos todos con nuestros profesores y los tres mandos militares utilizados en esta misión.

El lugar nos sorprendió por su sobriedad. Era un semicírculo con unos largos pilares de mármol blanco, el resto: paredes, escaleras e incluso barandillas, estaban construidas a base de piedra caliza sin pulir. En los laterales habían ubicado sendos ascensores panorámicos, para dar acceso a las distintas plantas y sótanos. Al fondo, justo en el centro del semicírculo, había un gran mostrador también en piedra como lo demás. Al mirar hacía el techo pudimos apreciar una gran cúpula transparente que iluminaba todo el recinto.

Jeremías se acercó al mostrador impaciente en el momento en que Adbalat aparecía tras uno de los pilares sito en la parte izquierda. Vestía una túnica blanca hasta los tobillos y unas sandalias en las que se dejaban ver unos dedos largos y finos. Sus ojos negros de mirada profunda, así como su tez oscura y demás rasgos parecían obedecer a una procedencia árabe o similar. Era un hombre de gran altura, esbelto y muy atractivo. Nos llamó la atención el pelo de su cabeza, oscuro y recogido en un pequeño moño, ya que la humanidad en general, incluidos nosotros, íbamos siempre rapados debido a una norma higiénica general en todo el mundo, salvo excepciones. La escasez de agua obligaba a tomar esta y otras medidas.

...

Su mirada era de una fuerza extraordinaria, sus palabras y su sonrisa me habían tranquilizado de una manera inusual. Continuaba saludando al resto de mis compañeros y yo seguía mirándolo sin cesar, con esa sensación de paz interior que había dejado en mí. Posteriormente al comentarlo con Gabriel y Lut comprobé que no solo había obrado en mí su penetrante mirada.

...

Estaba en pleno sueño cuando los gritos angustiados de Lut me despertaron. Provenían del pasillo exterior de los dormitorios, salí corriendo al igual que algunos de mis compañeros y profesores. No podía creer lo que estaba viendo, al fondo del pasillo Lut llorando y gritando desesperada abrazada a Gabriel que yacía en el suelo inerte. Conforme pude intenté calmarla, mientras pedía explicaciones a Adbalat que se hallaba en el lugar. Comenzaron a llegar unos hombres vestidos de un blanco inmaculado con varios utensilios médicos y una especie de camilla. Nos echaron del lugar y rápidamente rodearon a Gabriel poniéndole aparatos por todas partes. A continuación lo introdujeron en uno de los ascensores y se lo llevaron sin que hubiera abierto los ojos.


Continuaba hablando sobre mis virtudes y llegó un momento en que su voz se hizo sorda para mis oídos, me sentía como incapaz de poder tener los dos sentidos despiertos al mismo tiempo, porque la vista era en esos momentos el sentido que ocupaba toda mi concentración, ya que soportar la mirada de Adbalat, resultaba, aunque placentera, dificultosa.

Chesi
Llegó a estar tan cerca de mí, que su aliento caliente me rozaba el cuello y parte de la mejilla. Comencé a perder incluso el sentido de la vista, cerré los ojos sin ser consciente de ello, solo era capaz de sentir la presencia de Adbalat junto a mí. Mi cuerpo se estremecía, mi corazón latía fuerte y rápidamente, en esos momentos estaba totalmente a su merced, hubiera hecho cuanto me hubiera pedido, solo él era lo importante para mí.
Me abrazó por detrás de una manera delicada y suave, deslizando sus largas y armoniosas manos por todo mi tronco. Me desabrochó el uniforme y me lo abrió comenzando a besarme de una manera que solo él podría hacerlo. Mis piernas, mi cabeza, todo mi ser se estaba desmoronando, no me reconocía, nunca había sentido cosa parecida.


Miradas.com

...
Habían pasado dos meses desde mi incorporación a mi nuevo equipo y mi trabajo comenzaba a dar frutos. Había conseguido aislar una molécula que llevaba, desde mi incorporación el en CEDI como investigadora, intentándolo sin éxito, y ahora ¡por fin! lo había conseguido. Era una parte muy importante de un estudio que había realizado sobre el problema de las aguas contaminadas de ríos, mares y lagos, y podía ser el principio del final de un grave problema. Me sentía feliz, mi trabajo me llenaba completamente y ya me encontraba en el Cenfisos como si hubiera estado toda la vida. Alberto, por su parte, había conseguido también integrarse plenamente y estaba en el camino de conseguir que los invernaderos de árboles creados en nuestros tiempos debido a la alarmante desaparición de bosques y selvas, pudieran crear un microclima dentro de su habitáculo, donde se podrían formar nubes y provocar lluvias, para de ese modo poder tener agua en buen estado. Ya que la lluvia natural del exterior, además de escasa, era ácida e ineficaz. Alberto y su equipo habían logrado que los mismos árboles generasen vapor de agua, que luego se convertía en agua en forma de lluvia. Y todo ello en un lugar totalmente cerrado al exterior, donde tanto el sol como el oxigeno, eran filtrados y tratados antes de llegar ahí.

No sabía el motivo concreto pero me sentía abatida, no quería desperdiciar mis energías en seguir con esa investigación absurda en la que lo único que había conseguido era conocer unos datos de los que no podía informar a nadie por riesgo a involucrarlos, y volverme nostálgica de un pasado que podía haber sido y no lo fue.
El nombre de mis progenitores seguían en mi cabeza, y aunque lo evitaba no dejaba de hacer cábalas sobre mi familia.

Teníamos derecho a 30 días de descanso anuales, en dos periodos de 15 días. En los que teníamos prohibido utilizar la mente para el trabajo, debíamos descansar y dedicarnos al ocio. El Centro Médico así lo prescribía, era imprescindible que el cerebro y el cuerpo descansaran esos periodos, para poder estar en óptimas condiciones para el esfuerzo que suponía nuestro trabajo de investigación para el Plan. Así que, y aprovechando que hacía más de 6 meses que no había tomado ningún descanso vacacional, solicité mis 15 días, obviamente con la idea no precisamente de descansar, sino de tener tiempo para tramar el plan de mi huida del centro y posterior subsistencia en el exterior.


Foto by Oneras
 https://www.safecreative.org/work/0809060958517-file-desierto-jpg
 

Comenzamos el camino por el exterior entre extensiones de tierra árida. Estaba lloviendo débilmente, un chirimiri de lluvia ácida como era habitual. Circulábamos a poca velocidad lo que me permitiría apearme en el momento más oportuno. Llevaba una bolsa de viaje envuelta a mi cuerpo con el avituallamiento que había reunido con la ayuda de Osvaldo, además de mi malla protectora y el resto de prendas y utensilios necesarios para sobrevivir en el exterior.

Nos acercábamos a un pequeño pueblo cuando me dispuse a saltar del vehículo en marcha. El conductor y su acompañante permanecían en silencio desde la salida del Cenfisos, lo que me facilitaba mucho las cosas, pues no tenía nada preparado para ello, ni me había informado si entre los conductores y los técnicos encargados del transporte existía algún tipo de relación más allá de chófer y ocupantes. Por la abertura de cristal podía observar el semblante serio y callado del individuo que nos transportaba, y también por el espejo retrovisor por donde él podía verme a mí. Durante unos segundos pensé la mejor forma de salir de ahí sin ser vista, pues de otra manera pronto podrían darme alcance y subirme de nuevo al vehículo. Fueron unos segundos muy angustiosos, en los que creí venirme abajo, los pensamientos se me disparaban por doquier y temía que todo el trabajo hecho, tanto por mí como por Osvaldo, no sirviera de nada. Fue una absoluta pesadilla de la que, afortunadamente, salí airosa. Pronto me encontré fuera del vehículo agazapada detrás de unos matorrales secos al borde de la carretera, esperando que el vehículo se alejase, eso sí, con un descomunal dolor de espalda debido al golpetazo tremendo al tirarme en marcha.


Jujuly
Caminé durante una media hora aproximadamente, con un calor desmedido, ataviada con la mascarilla de oxigeno, la malla protectora solar, y el uniforme del Centro Químico, del que debía deshacerme pronto para evitar mi localización, ya que pronto en el centro percibirían mi ausencia y lo ocurrido en el Servicio de Logística, dando la voz de alarma al proyecto y al Plan, que no tardarían en tramitar las correspondientes denuncias e investigaciones para dar conmigo. Era conocedora de demasiados asuntos secretos para el resto de la humanidad, no podían arriesgarse a que ciertas “cosas” vieran la luz popularmente.
Saqué de mi mochila una papelina hidratante, se trataba de unas finas tiras de papel impregnadas de una sustancia que sustituía al agua para evitar la deshidratación. Se instalaban en la lengua y se dejaban ahí durante unos minutos, la sustancia iba impregnándose en la cavidad bucal y aportando algo de hidratación al cuerpo. Era uno de los forzosos inventos del siglo XXII para paliar la tremenda escasez de agua, de nada comparables a un buen vaso de agua, pero ello era un auténtico lujo, y mucho más en mi situación, atravesando una especie de desierto a cuarenta y tantos grados y huyendo de una organización muy poderosa.


Detlef Schobert

Desperté en una sala que me era familiar, esas paredes de acero inoxidable, el tono de la luz, el color de las puertas. Pronto estuve rodeada de figuras humanas tapadas por completo con prendas blancas.


-          Ha despertado, ha despertado –decía uno

-          Sí, ha despertado avisad a Adbalat deprisa –decía el otro.


Estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos del servicio de salud del Cenfisos, no entendía que hacía allí, lo último que recordaba era una de las calles de Vallestiu por las que caminaba sin rumbo fijo.

            Pese a ir completamente tapado con la bata, gorro y mascarilla protocolarias del lugar, lo reconocí al instante. Su figura alta y bien dibujaba, su aire sosegado, su templanza. Se acercó a mí y agarrándome de la mano me miró a los ojos. La mascarilla en forma de verdugo, dejaba asomar sus grandes y profundos ojos negros.
...


Si quieres comprarlo, haz click en tu tienda favorita:

AMAZON
EL CORTE INGLÉS
TODOS TUS EBOOKS
BARNES & NOBLE
IBOOKSTORE
CASA DEL LIBRO  
FNAC 

Si lo prefieres en formato papel, está disponible en Ubik Café. C/ Literáto Azorín, 13 Valencia. Librería Primado. Avda. Primado Reig, 102 Valencia. También puedes solicitarlo a la editorial HAKABOKS.COM o escribirme un email.